
Instalación de Entreplantas en Naves: Aprovecha la Altura Disponible
Muchas empresas que necesitan más espacio en su nave industrial están pagando por una solución cara e innecesaria: ampliar la nave, trasladarse a una más grande o alquilar un segundo inmueble. Lo hacen sin saber que tienen metros cuadrados extra disponibles que no les cuestan nada adicional en alquiler y que llevan años ahí, sin aprovecharse, mirándoles desde arriba. El espacio que hay entre el suelo de su nave y la cubierta puede duplicar en muchos casos la superficie útil disponible. Y la solución para aprovecharlo se llama entreplanta.
Qué es una entreplanta y por qué tiene tanto sentido en una nave industrial
Una entreplanta es una estructura elevada que se instala dentro de una nave industrial, apoyada en el suelo o en la estructura existente, que crea una segunda planta sin necesidad de ampliar el edificio ni modificar su estructura principal.
Dicho de forma más sencilla: es como construir un piso dentro de la nave, aprovechando la altura libre que tienen la mayoría de las naves industriales y que en muchos casos se está desperdiciando completamente.
Las naves industriales suelen tener alturas libres de seis, ocho, diez metros o más. Para la mayoría de las actividades industriales o logísticas, la altura que realmente se necesita para trabajar en el suelo es de tres a cuatro metros. Todo lo que hay por encima de esa altura es espacio potencialmente aprovechable con una entreplanta.
El resultado es que una nave de quinientos metros cuadrados con ocho metros de altura libre puede convertirse, con la instalación de una entreplanta adecuada, en un espacio con setecientos, ochocientos o más metros cuadrados de superficie útil, sin ampliar el edificio, sin cambiar de nave y a una fracción del coste de cualquiera de esas alternativas.
Para qué se usan las entreplantas en naves industriales
Las entreplantas en naves industriales tienen múltiples usos posibles según las necesidades de cada empresa.
El más habitual es crear oficinas o zonas administrativas en altura, liberando el suelo de la nave para la actividad productiva o logística. Las oficinas en entreplanta tienen además la ventaja de permitir la supervisión visual de la planta desde arriba, lo que puede ser muy útil en determinadas actividades.
Otro uso frecuente es el almacenaje en altura. Una entreplanta diseñada para este fin puede multiplicar la capacidad de almacenamiento de una nave sin ocupar más suelo, lo que en sectores donde el espacio de almacén tiene un valor económico directo puede generar un retorno muy rápido de la inversión.
También se usan para crear vestuarios, salas de descanso del personal, zonas de control de calidad, laboratorios, salas de reuniones o cualquier otro espacio que no necesite estar en el suelo de la nave y que libere superficie para la actividad principal.
Tipos de entreplantas para naves industriales
No todas las entreplantas son iguales. Hay diferentes tipos que se adaptan a distintas necesidades, presupuestos y condiciones de la nave.
Entreplantas metálicas autoportantes
Son el tipo más habitual en las reformas de naves industriales. Están formadas por una estructura de perfiles de acero que se apoya directamente en el suelo de la nave mediante pilares, sin necesidad de anclarse a la estructura del edificio.
La principal ventaja de las entreplantas metálicas autoportantes es su versatilidad: se pueden diseñar en prácticamente cualquier tamaño y forma, son relativamente rápidas de instalar porque la mayoría de los elementos llegan prefabricados al taller, y en algunos casos se pueden desmontar y reutilizar si la empresa cambia de nave.
La estructura metálica queda a la vista, lo que puede ser un elemento de diseño interesante en espacios con uso mixto, o puede revestirse si se prefiere un acabado más acabado visualmente.
Entreplantas de hormigón
Las entreplantas de hormigón son más robustas y permanentes que las metálicas. Son adecuadas cuando se necesita una gran capacidad de carga, como en almacenes con mercancía muy pesada o en zonas donde va a haber maquinaria en la entreplanta.
Su principal desventaja es que son una intervención más permanente y que el proceso de instalación es más largo y más invasivo que el de las entreplantas metálicas. No son desmontables y su ejecución requiere más tiempo de obra.
Entreplantas mixtas
Combinan estructura metálica con forjado de hormigón o con otras soluciones para el suelo. Son habituales cuando se busca una capacidad de carga intermedia entre la entreplanta metálica pura y la de hormigón, o cuando hay requisitos específicos de acabado del suelo que la chapa metálica no puede satisfacer.
Aspectos técnicos que hay que resolver antes de instalar una entreplanta
Instalar una entreplanta en una nave industrial no es una decisión que se pueda tomar y ejecutar sin análisis previo. Hay varios aspectos técnicos que hay que verificar antes de empezar.
La capacidad portante del suelo
Los pilares de la entreplanta transmiten cargas importantes al suelo de la nave. Antes de diseñar la estructura hay que verificar que el suelo existente tiene capacidad portante suficiente para soportar esas cargas en los puntos donde van a apoyar los pilares.
Si el suelo no tiene la capacidad suficiente, puede ser necesario reforzarlo mediante micropilotes, losas de reparto u otras soluciones, lo que añade coste al proyecto pero es imprescindible para garantizar la seguridad de la instalación.
La altura libre disponible
Para que una entreplanta sea funcional, tiene que dejar altura libre suficiente tanto en la planta inferior como en la superior. La altura mínima recomendable para que un espacio sea habitable o practicable es de 2,50 metros, aunque en zonas de uso muy específico puede ser menor.
Esto significa que para instalar una entreplanta con altura suficiente en ambos niveles se necesita una altura libre total de al menos cinco o seis metros, siendo más cómodo trabajar con alturas de siete metros o más.
Antes de plantear cualquier proyecto de entreplanta hay que medir la altura libre real de la nave, teniendo en cuenta las instalaciones existentes como conductos de climatización, tuberías o instalaciones eléctricas que pueden reducir la altura útil disponible.
La estructura de la nave
La entreplanta no debe interferir con la estructura de la nave ni con los elementos portantes del edificio. La ubicación de los pilares tiene que coordinarse con la estructura existente para evitar conflictos.
En naves con pilares propios, la distribución de esos pilares condiciona la posición de los de la entreplanta. En naves diáfanas sin pilares intermedios, hay más libertad de diseño pero hay que garantizar que la entreplanta no ejerce cargas sobre la cubierta o las fachadas.
Normativa y permisos que hay que tener en cuenta
La instalación de una entreplanta en una nave industrial no es una intervención menor que se pueda hacer sin trámites. Dependiendo del tipo de entreplanta, su tamaño y el uso previsto, puede requerir licencia de obras municipal, proyecto técnico firmado por un ingeniero o arquitecto y adaptación a la normativa de protección contra incendios, accesibilidad y seguridad estructural.
La normativa de protección contra incendios es especialmente relevante cuando la entreplanta se usa para ocupación humana, ya que establece requisitos sobre la resistencia al fuego de la estructura, la señalización de emergencia, los recorridos de evacuación y la ventilación en caso de incendio.
Hacer la instalación sin los permisos necesarios puede suponer sanciones municipales, la obligación de desmontar la entreplanta o problemas con la aseguradora del inmueble en caso de siniestro.
Una empresa con experiencia en reformas de naves industriales conoce estos requisitos y puede gestionar toda la tramitación necesaria para que la instalación sea completamente legal desde el primer día.
Cuánto cuesta instalar una entreplanta en una nave industrial
El coste de una entreplanta depende de múltiples factores: el tipo de estructura elegida, la superficie, la capacidad de carga requerida, el acabado del suelo y los trabajos asociados como instalaciones eléctricas, iluminación, accesos y barandillas.
Como orientación general, una entreplanta metálica autoportante de uso como oficina o almacén ligero tiene un coste inferior al de construir un local nuevo con la misma superficie, y en muchos casos el retorno de la inversión llega rápido cuando se compara con el coste de trasladarse a una nave más grande o de alquilar espacio adicional.
Lo importante es no comparar solo el coste de la instalación con el coste de una nave más grande. Hay que comparar también el tiempo perdido en el traslado, el coste del cambio de contrato, la interrupción de la actividad y todos los costes indirectos que una mudanza implica. Desde esa perspectiva, una entreplanta bien diseñada casi siempre sale más rentable.
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En Motiva Construcción tenemos experiencia en la instalación de entreplantas en naves industriales de todo tipo. Analizamos las condiciones de tu nave, diseñamos la solución más adecuada para tus necesidades y gestionamos todos los permisos y la ejecución para que la instalación sea segura, legal y rentable.
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